miércoles, 21 de octubre de 2015

Octubre


Y le dije que sí. Si contase el relato de los últimos meses seguramente acabaría con esa frase, aunque la historia no deja de avanzar e igual de difícil me resulta elegir un punto de partida que sirva para marcar el inicio de todo esto. Viviendo juntos desde marzo, dos visitas a ikea, algunas manualidades para dar un toque personal a nuestro hogar, diversos ensayo-error en la cocina, muchas risas, vacaciones y algunas noches sin dormir resumen (a grandes trazos, claro) nuestra vida en común hasta el momento.

Y como siempre, antes de acabar una aventura estamos inmersos en la siguiente. Sí, le dije que sí en Portugal. En realidad le respondí que claro que quería casarme con él, y fue durante una noche hermosa, cálida e inolvidable a orillas del Mondego, pocas horas antes de ponernos en marcha para regresar a casa.

Las semanas siguientes vivimos de todo también: prisas, nervios, ver a la familia y a los amigos para darles la noticia, separarnos durante el mes que él debía volver por trabajo a Portugal, skype a diario, reservar los sitios y muchas otras cosas más (proyectos que siguen en el aire a veces cortándonos la respiración). La vida, en definitiva, tiene mucho de sorpresa y de caminar haciendo equilibrios. 
Lo cierto es que echo de menos Portugal, las ardientes puestas de sol de Lisboa, las melancólicas calles de Coimbra, el perfume a vino de Oporto, nuestros largos paseos, la comida deliciosa, los descubrimientos.. 

Hoy, que todo el mundo está compartiendo que es la fecha en que Marty McFly llega al futuro, lo único que sabemos a ciencia cierta es que nunca nada es como esperas. El factor sorpresa siempre está ahí, agazapado tras una esquina, manteniéndonos despiertos, atentos frente a la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario